La situación más grave es la que atraviesa Durazno con la creciente del Río Yí, que en la noche de este lunes superó los 12 metros, todavía por debajo de las inundaciones de 2007, según señaló a El Espectador el jefe comunal de este departamento, Benjamín Irazábal.
El voluminoso caudal llegó a la planta local de OSE, por lo que esta ciudad puede quedarse sin servicio de agua potable.
El intendente explicó que ya se coordinó con OSE el suministro de sachets de agua embasada y dos camiones cisterna para atender a la población.
En Mercedes, la crecida del río Negro mantiene en alerta a la población, aunque las condiciones del clima han mejorado.
El vocero del Comité de Emergencia local, Alejandro Gil, dijo a El Espectador que las autoridades estiman que la cantidad de auto-evacuados es significativa, por lo que exhortó a los damnificados a inscribirse en el Comité de Emergencia departamental.
En los siete departamentos restantes –Rocha, Tacuarembó, Treinta y Tres, Paysandú, San José, Canelones y Florida- el número de personas desplazadas es menor, pero las lluvias afectaron en muchos casos las zonas rurales.